Injertos de tejido adiposo: sistema Celution

El injerto de tejido adiposo se ha convertido en una de las principales herramientas para la reparación de defectos en cirugía reconstructiva y también para relleno en cirugía plástica-estética. Existen numerosísimas publicaciones que avalan su eficacia y cada día se va avanzando más en su conocimiento y se expanden sus posibilidades. Prueba de ellos es que se realizan numerosos cursos y congresos sobre el tema en todo el mundo. De hecho nosotros organizamos el de la Sociedad Española de Trasplante de Grasa (SETGRA) en noviembre de este año (y sólo en ese trimestre hay 4 reuniones en diferentes puntos del globo sobre el tema, lo que demuestra el interés que despierta).

tejido-adiposoLa principal crítica y limitación de la técnica es que existe cierta impredecibilidad en cuanto a resultados. Las células que trasplantamos son frágiles y tienen que vivir en el área receptora. Para vivir tienen que tener acceso a los nutrientes y por ello es crucial la vascularización que exista en esa zona receptora. Cuando trasplantamos un volumen determinado se produce en el tejido una isquemia relativa (significa que hay mucha demanda de oxígeno y nutrientes por el aumento de la población celular pero poca oferta). Esto es como si organizamos una fiesta para 200 invitados con un numero X de camareros… si los invitados pasan a 20000 ya no tenemos suficientes camareros para todos y habrá gente que se quede sin comer. Dentro del tejido adiposo hay unas células que se llaman troncales o células madre que están durmientes en condiciones normales. Cuando están en situación de isquemia se organizan y comienzan a formar capilares para aumentar las vascularización. En el proceso de liposucción se pierden células de este tipo. La centrifugación del material permite concentrar el tejido y aumentar la concentración de estas células madre (de forma relativa, ya que eliminamos sangre y tejido no viable).

Por tanto, ya sabemos perfectamente que los injertos necesitan una buena vascularización y que las células madre tienden a formar vasos en condiciones de estrés ambiental. Por ello, grupos de científicos americanos y japoneses propusieron enriquecer el tejido injertado con esta células. Sabemos que ante isquemia importante las células adiposas mueren pero no así las células madre (recomiendo la lectura de las investigaciones de Yoshimura y colaboradores). Esta obtención de células madre se puede hacer de forma manual o mediante un sistema automático en quirófano que se llama Celution. Con el Celution sacrificamos 300 cc de grasa para obtener 5 ml de un líquido en cuyo interior hay entre un 1-5% de células madre. Esto se mezcla con el tejido adiposo para enriquecerlo. Existen trabajos experimentales y clínicos que sugieren que la supervivencia del injerto es mayor con esta técnica. Aún faltan datos para determinar al 100% cómo actúan estas células y el porcentaje exacto de supervivencia con y sin enriquecimiento. Básicamente es un problema ético. Para poder hacerlo habría que inyectar en un mismo paciente grasa sin enriquecimiento en un lado y con enriquecimiento en el otro, para poder comparar adecuadamente si hay diferencia de volumen. Pero esto no se puede hacer por código ético. Así que las comparaciones se han de hacer entre grupos de pacientes similares y todo el mundo sabe que existe una variabilidad individual importante en los resultados de cualquier cirugía.

¿Te interesa saber más sobre el proceso y la constatación de los resultados obtenidos?:

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Dr. Jesús Benito Ruiz

Director médico y fundador de Antiaging Group Barcelona

Director de AGB, el doctor Jesús Benito es un cirujano de renombre, actual presidente de la AECEP. Miembro de diversas sociedades científicas como la SECPRE y pionero en diversas técnicas quirúrgicas, ha recibido premios y realizado publicaciones de prestigio.