Hilos tensores en pómulos caídos

Los hilos tensores en pómulos caídos son un tratamiento ideal para elevar los pómulos con un resultado muy natural. Te explicamos cómo lo hacemos.

Hilos tensores en pómulos caídos

Los pómulos son una zona facial que difiere mucho de unas personas a otras.

Sin embargo, si algo tenemos todos en común es que la caída de los pómulos nos hace perder el aspecto juvenil del rostro, marca los surcos nasogenianos y muestra la flacidez que se extiende hasta la zona mandibular.

Razones suficientes para aplicar la técnica de los hilos tensores en los pómulos.

Además, cuando aparecen los primeros signos de flacidez, la zona del pómulo es uno de los puntos más importantes para tratar porque nos permite mantener una estructura facial joven, natural y compensada.

Hilos tensores en pómulos caídos

Antes de responder a las principales preguntas sobre este tratamiento, queremos que conozcas qué son los hilos tensores.

Son unos hilos muy finos que han supuesto una verdadera revolución en la medicina estética ya que sirven para remodelar zonas específicas utilizando diferentes tipos de hilos según las características de cada persona y consiguiendo unos resultados eficaces, naturales e inmediatos que combaten en especial la flacidez.

¿En qué casos están indicados los hilos tensores en los pómulos?

En aquellos casos que aparecen los primeros signos de “caída” del rostro.

¿Cómo se hace el tratamiento?

En primer lugar, es necesario que el doctor/a diseñe el tratamiento empezando con la historia clínica del paciente y continuando con una definición de su cara, buscando los mejores puntos de colocación para un resultado visible pero natural.

En segundo lugar, el profesional llevará a cabo el tratamiento en la consulta médica. Limpiará bien la zona a tratar y extenderá una crema anestésica durante 30 minutos. Después aplicará los hilos con pequeños pinchazos mediante unas agujas que sirven de guía del hilo.

Para finalizar, el doctor/a sella la zona con una crema específica. Al mes y a los 3 meses realiza un control. A veces y en función de la condición de cada persona, pueden inflamarse de forma leve los pómulos (duran entre 3 y 5 días) o aparecer algún pequeño morado.

Los hilos tensores, compuestos por polidioxanona (PDO), son reabsorbibles y crean unas bandas que se transforman en colágeno, es decir, la red formada por los hilos se convierte en una red de colágeno.

En un pómulo con una flacidez moderada aplicaremos hilos espiculados para mejorar y recolocar.

En otros casos, la combinación de los hilos tensores con otro tratamiento, como el ácido hialurónico, será necesario para aportar volumen y un aspecto joven y vital sin perder la naturalidad.

¿Qué cuidados requiere el tratamiento de hilos tensores en los pómulos?

Puedes llevar una vida normal. Si sueles maquillarte, puedes seguir haciéndolo, aunque en la consulta te mostraremos cómo hacerlo para no modificar las líneas de tensión de los hilos. Igualmente puedes ponerte tus cremas cosméticas habituales.

Recomendamos no realizar deportes extremos y no ir a la sauna ni a la piscina.

Desaconsejamos el uso de radiofrecuencia durante los 6 meses posteriores al tratamiento para no acelerar la reabsorción de los hilos.

¿Cuándo son visibles los resultados?

A los 3 meses. Los resultados permanecen entre un año y 18 meses.

¿Qué tratamientos alternativos existen para los pómulos?

El tratamiento con radiofrecuencia combinada o no con una mesoterapia con efecto tensor.

¿Te gustaría lucir unos pómulos levantados y naturales?

Pide cita aquí y seguimos hablando… 1ª cita sin Compromiso. 

¿Qué es la celulitis infecciosa y cómo se trata?

Leer más

¿Qué movimientos y ejercicios se pueden realizar tras el aumento de pecho?

Leer más

¿Qué son los rellenos faciales y cuáles son sus beneficios?

Leer más

¿Quieres que te informemos sobre las últimas novedades en salud, belleza y tratamientos especiales? Sin spam.

He leído y acepto la Política de Privacidad y el Aviso Legal.
 
Dr. Jesús Benito Ruiz

Director médico y fundador de Antiaging Group Barcelona

Director de AGB, el doctor Jesús Benito es un cirujano de renombre, actual presidente de la AECEP. Miembro de diversas sociedades científicas como la SECPRE y pionero en diversas técnicas quirúrgicas, ha recibido premios y realizado publicaciones de prestigio.