Tratamientos de mamoplastia o cirugía mamaria

La mamoplastia es el tipo de cirugía plástica con el que podemos encargarnos de perfeccionar la forma, textura y volumen de los pechos. En cualquiera de sus modalidades, ya sea aumento, reducción, levantamiento o reconstrucción, la cirugía mamaria tiene como objetivo remodelar la mama dándole un aspecto lo más natural posible, atendiendo -en todo momento- a las necesidades y preferencias de las pacientes.

Mamoplastia

1. ¿Cómo debes prepararte para una mamoplastia?

Una de las partes del cuerpo más importantes para la autoestima de la mujer es el pecho. Si bien siempre ha sido considerado símbolo de la feminidad, a lo largo de la historia los cánones de belleza han ido cambiando contando con periodos en los que o bien el pecho exuberante era considerado atractivo o bien, lo era pecho pequeño.

Hoy por hoy, nos encontramos en una sociedad en la que la mujer decide cómo sentirse hermosa y optar (o no) por realizarse algún tipo de operación mamaria. De hecho, en la actualidad la operación de pecho es la cirugía estética más popular en todo el mundo. Un tipo de tratamiento que lleva una gran trayectoria, por lo que se pueden asegurar materiales y protocolos de alta calidad.

Como hemos comentado, la mamoplastia (de cualquiera de los tipos mencionados) es un proceso quirúrgico, uno por el que pasan miles de mujeres cada año en España. No obstante, es normal que existan ciertas dudas e inquietudes ante este tratamiento estético, por lo que nos gustaría hablar de algunos pasos que pueden ayudarte a estar más preparada para esta experiencia.

1.1. Estando segura de tu decisión.

En primer lugar debes tener en cuenta que la opinión más importante es la tuya. Debes confiar en ti y tomar una decisión de acuerdo a tus preferencias y necesidades, ya que al fin y al cabo la razón más importante de pasar por una cirugía mamaria debe ser propia, sin ningún tipo de presiones externas.

Por esta razón, en nuestro caso consideramos que las candidatas óptimas para realizarse cirugías de este tipo son mujeres con buena salud física y mental y que se encuentran en un momento emocionalmente estable, para no tomar decisiones precipitada; mujeres con expectativas ajustadas a la realidad.

Además, la información en estos casos es fundamental para tomar la decisión más acertada, por lo que es conveniente que te dejes asesorar por cirujanos expertos en la materia. Y así tener en cuenta en todo momento que la cirugía sólo cambiará una parte de tu cuerpo con la que te sientes insatisfecha. Sí, contribuirá a mejorar tu autoestima en una dimensión de imagen corporal, pero siempre serás tu misma.

1.2. Hablando de tus expectativas.

Durante la primera consulta realizamos una evaluación del tamaño, forma de las mamas, y firmeza de la piel, para lo que será necesario realizar una exploración de pecho, y evaluar también el estado de salud general de la paciente.

Tras este examen se hablarán de los deseos con respecto a la forma y tamaño, ya sea para aumentar o reducir el volumen de las mamas, de lo que podrás infórmate a continuación, según tus deseos. Además, será importante hablar sobre las expectativas con respecto a la cirugía, que deben exponerse sinceramente.

La primera visita en la consulta es fundamental para establecer una relación de confianza mutua y es por ello que damos información exhaustiva, explicando todos los detalles y pasos de la intervención así como los detalles de las prótesis elegidas o del proceso de obtención de grasa para el aumento, de la extracción de tejido mamario para la reducción, de lo que supone una mastopexia o elevación, etc.

Cirugía mamaria

1.3. Realizando pruebas pertinentes.

Antes de ser intervenida por una cirugía mamaria sería recomendable realizarse una mamografía o ecografía. Como quizá estés familiarizada, la mamografía es un tipo de imagen médica que ayuda a detectar y diagnosticar la existencia de alguna enfermedad en el pecho de las mujeres.

Aunque no siempre es necesaria, debemos verificar que todo en está en orden para proceder con el tratamiento, por lo que en algún caso el cirujano podría pedirla. Y si es así, deberías asegurarte de que el técnico que realiza esta prueba sabe que es tu intención pasar por un tratamiento de cirugía y así realice todas las imágenes necesarias.

1.4. Preparándose para la operación.

Antes del procedimiento quirúrgico, se darán instrucciones preparatorias relacionadas con la ingesta de ciertos alimentos, la supresión de medicamentos, suplementos vitamínicos o tabaco, que puedan afectar a la intervención, así como otras recomendaciones.

Sobre la alimentación:

Por un lado, será necesario disminuir el consumo de grasas y harinas e ingerir más vegetales y proteínas antes de la mamoplastia. Algunas vitaminas, suplementos o medicamentos deberán suprimirse antes de la intervención, como las aspirinas o anti inflamatorios entre otros, ya que podrían aumentar el sangrado.

Sobre el consumo de tabaco:

Por otro lado, es necesario evitar fumar entre 6 y 8 semanas antes de la intervención. El tabaco tiene efectos perjudiciales sobre la cantidad de oxígeno en sangre, que influye directamente en el funcionamiento del corazón y otros órganos vitales.

El tabaco afecta muy negativamente a la cicatrización y en operaciones como el levantamiento de pecho o la reducción de mamas esto puede suponer una complicación muy seria. Además, los fumadores tosen más con la anestesia general y la tos puede provocar sangrado en el postoperatorio inmediato al aumentar la presión en la zona.

Sobre el cuidado de la piel:

Generalmente, los especialistas indicamos la importancia de la hidratación de las zona a tratar con cremas corporales de calidad. También aconsejamos usar jabón antibacteriano antes y después del procedimiento quirúrgico, además de abstenerse de usar lociones, perfumes, desodorantes u otros productos cosméticos que puedan producir algún tipo de contaminación o irritación.

Sobre la víspera de la operación:

Es importante tener en cuenta que las cirugías de pecho continuadas por un periodo de posoperatorio por lo que será necesario realizar ciertas preparaciones a nivel logístico para evitar levantar peso, realizar movimientos bruscos o esfuerzos que puedan afectar a los resultados.

Además, por otro lado, la noche antes de la intervención sería necesario dejar de ingerir alimentos y bebida para evitar complicaciones con la anestesia como puedan ser vómitos, reflujos u obstrucción de vías, etc.

1.5. Informándose sobre el posoperatorio.

Tras una cirugía de mamas es habitual encontrarse cansada y con molestias durante unos días, pero esta situación debe ir controlándose con medicamentos prescritos por el cirujano y mitigándose en los siguientes 3 a 4 días.

Tras 24 horas se retirarán el vendaje o apósitos, siendo sustituidos por un sujetador deportivo especial que deberá llevarse durante el primer mes según indicaciones. Es posible que exista una sensibilidad alterada en el pezón, una sensación que debería ir normalizándose en las primeras semanas.

Tras los días de reposo se puede volver a hacer vida normal y reincorporarse al trabajo, evitando hacer sobreesfuerzos y coger peso. Existen una serie de movimientos o estiramientos recomendables para recuperar movilidad. Además, deberás tener en cuenta que durante el primer año transcurrida la cirugía no se podrán realizar mamografías. Sin embargo se realizará una revisión con ecografía en este término, para lo que es necesario hablar con el especialista.

¿Deseas saber más sobre el posoperatorio de una cirugía mamaria?

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Cirugía mamaria

¿Qué tipos de cirugías mamarias son las más demandadas y qué debes tener en cuenta?

2.1. Cirugía mamaria de aumento.

La mamoplastia de aumento es la cirugía estética que aporta un mayor volumen al pecho, un tratamiento por el que optan mujeres que consideran que sus pechos son demasiado pequeños y desean mejorar su silueta, mujeres que desean corregir la reducción de sus pechos tras haber pasado por el embarazo y la lactancia, o bien, quienes quieren corregir la diferencia de tamaño de sus mamas, entre otras razones.

¿Y cómo prepararse para una cirugía de aumento de mamas? Recuerda hablar de tus expectativas durante la primera visita, es importante tener una visión realista sobre los posibles resultados de una operación de aumento de pecho. Por esta razón, dedicamos el tiempo necesario a explicar de forma exhaustiva en qué consisten los distintos tratamientos de aumento.

Por un lado, se encuentra el tratamiento de aumento con implantes mamarios que se realiza con prótesis de silicona. En este caso, según la anatomía de la paciente, podemos optar por seguir la técnica subfascial axilar quedando la prótesis entre el músculo pectoral y su fascia; subglandular, quedando bajo la glándula mamaria; o bien, submuscular, por debajo del músculo pectoral.

Cirugía mamaria de aumento

Y por otro lado, el aumento de mamas con grasa propia es una opción que puede considerarse como alternativa al implante, o bien, complementaria según el caso. En este procedimiento, la grasa se obtiene mediante liposucción de otras zonas del cuerpo, en la que se recuperan las células adiposas viables que depositar en la mama.

Ten en cuenta que según el tratamiento quirúrgico de aumento, la duración de la intervención será variable. Eso sí, son técnicas que se realiza bajo anestesia general, si bien en algunos casos se puede realizar bajo anestesia local más sedación.

2.2. Mamoplastia de reducción.

La reducción de pecho es, por otro lado, la cirugía estética que consiste en disminuir el tamaño de las mamas en aquellas pacientes que sienten que su volumen es demasiado grande, que interfiere en su actividad diaria, o que es incluso la causa de molestias físicas, especialmente en la espalda y el cuello. Es decir, la finalidad de este tratamiento es conseguir unos pechos más pequeños, proporcionales al resto del cuerpo.

¿Y qué se debe tener en cuenta antes de una cirugía de reducción de pecho? En primer lugar, es importante informarse bien en la primera visita, en la que se realiza una evaluación y exploración de las mamas. Expón tus expectativas de forma honesta y considera la explicación sobre el procedimiento de reducción de pecho.

La mamoplastia de reducción es un procedimiento que se realiza, como el resto de mamoplastias, en el quirófano y que suele durar entre 2 y 4 horas. En la mayoría de casos, la reducción de mamas va unida a la elevación de pecho o mastopexia. Y debe tenerse en cuenta que tras esta cirugía mamaria la mujer no podrá amamantar tras el embarazo.

3. Mastopexia: elevación de pecho.

La mastopexia es el tratamiento de cirugía estética de elevación y mejora de la forma de las mamas caídas. Esta caída se produce con la pérdida de elasticidad en el pecho a consecuencia del embarazo, la lactancia o la misma gravedad, un fenómeno que también se conoce como ptosis mamaria y que además supone la reducción de la areola cuando ésta es muy grande.

¿Y qué supone prepararse para una mastopexia o elevación del pecho caído? En primer lugar hay que valorar si se desea un aumento o reducción de volumen. Para ello ese necesario que durante la primera visita se hable con el cirujano sobre las necesidades y expectativas con respecto a este tratamiento y el proceso quirúrgico. Existe una posibilidad de remodelar la glándula sin necesidad de aumentar el volumen del pecho, por lo hay que informarse bien del procedimiento.

4. Corrección de mamas tuberosas.

Las mamas tuberosas o tubulares son consecuencia de una alteración en el desarrollo normal del pecho. Los diferentes tipos de mamas tuberosas se caracterizan por un subdesarrollo del surco submamario (parte inferior del pecho), razón por la que adquieren esa forma tubular y caída. Además, las areolas suelen ser de un tamaño excesivo y es frecuente también la separación entre los pechos.

¿Y cómo pueden corregirse las mamas tuberosas? Lo más importante es remodelar la forma de la glándula mamaria, aumentando la base de la misma, eliminando la caída y expandiendo la piel. En la actualidad, los injertos de tejido adiposo son una técnica con la que trabajamos para mejorar la apariencia de este tipo de pecho. Recomendamos que acudas a expertos cirujanos con amplia experiencia en este tipo de cirugías que puedan asesorarte y explicarte lo que supone esta intervención.

5. Tratamiento de la contractura capsular.

La mamoplastia de aumento, si bien es una técnica segura siempre que la realice un cirujano plástico cualificado, no está exenta de alguna complicación como cualquier otro tipo de cirugía. Y entre estas complicaciones, la contractura capsular es la más frecuente. Por esta razón es fundamental conocer en detalle en qué consiste la cirugía con implantes mamarios.

La “cápsula” es una formación de tejido cicatricial alrededor del implante, parte del proceso de curación habitual, que en el caso de una cirugía de aumento ayuda a mantener las prótesis en su lugar, evitando deslizamiento. No obstante, algunas pacientes experimentan que esta cápsula se vuelve inusualmente gruesa y dura y comienza a contraerse alrededor del implante.

Si bien esta contractura capsular no supone un rechazo del implante y hay varias medidas preventivas que pueden evitar su formación, las pacientes que padecen de esta complicación deben saber que existe un tratamiento quirúrgico que consiste en realizar una serie de cortes en la cápsula para relajarla, o bien la extirpación total o parcial según el caso.

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